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La polémica está servida: Panga

22 feb 2017
4 min de lectura

El panga podría nadar perfectamente por los ríos de tinta que se han escrito sobre él ya que desde que en 2004 se empezara a importar a España, ha generado muchas dudas. La especie Pangasius hypophthalmus, comúnmente conocida como panga, es un pescado blanco, de agua dulce y gran tamaño. Este pez vive en ríos y lagos del sureste asiático, principalmente de Vietnam y Tailandia. Concretamente, es originario de los ríos Mekong y Chao Phraya, aunque en la actualidad esta especie se encuentra en muchos otros ríos en los que se ha introducido para su producción en acuicultura, especialmente en Vietnam.


Precisamente la procedencia del panga es uno de los puntos más polémicos. El río Mekong, principal origen del panga, cruza seis países; China, Birmania, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam y se encuentra entre los ríos más contaminados del mundo. En época de lluvias baja mucha suciedad lo que hace muy difícil el tratado de este río. Las principales fuentes de riqueza del Mekong son los arrozales y la pesca. Sin embargo, la utilización de pesticidas y fertilizantes en los campos de arroz unida a las industrias cercanas a las piscifactorías vertiendo residuos directamente al río lo han llevado a la situación actual.


Al no existir ninguna política medioambiental en el Mekong, podemos considerar cuatro las amenazas que acechan al río asiático: la contaminación, la construcción de grandes pantanos, las técnicas de pesca destructivas y la deforestación de grandes zonas de su cuenca.


Conociendo esto es fácil preguntarse por qué ha tenido tanto éxito este pescado en España. La respuesta viene sola: es barato. Desde su llegada a España su consumo se ha incrementado notablemente y mucho más desde la reciente crisis económica. Aparte de lo atractivo del precio, este pescado tiene un sabor neutro, es de textura suave y viene congelado y limpio.


¿Por qué es tan barato? Primero de todo, el panga es un pescado que se cría en piscifactoría, que en origen cuesta entre dos y tres euros. Además la cría masiva hace abaratar costes. Los lugareños son los encargados de llevar las granjas dedicadas a la cría del panga.


Por otro lado, la acuicultura en esta zona carece de registros sanitarios, de producción y transporte. Incluso el alimento con el que engordan a estos peces es un pienso elaborado con arroz y restos de otros peces (entre ellos el propio panga). Estas “piscifactorías” no están sometidas a controles ni depuraciones de aguas, no tratan los residuos, no aseguran la cadena del frío en el transporte, ni usan cajas higienizadas. Por si esto fuera poco, el transporte se realiza con contenedores lo que reduce permite el abaratamiento. Todo esto resulta en el bajo precio del producto.


Panga

Hasta hace poco podíamos encontrar esta especie en grandes superficies como Carrefour que recientemente ha comunicado que deja de venderla. La cadena francesa emitió un comunicado el pasado 1 de febrero en el que argumentaban que la retirada del producto se debe a motivos medioambientales.


La decisión de Carrefour ha reabierto el debate sobre el pez asiático. La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) pidió a través de una carta al Gobierno la retirada del panga en comedores escolares. El hecho de ser pescados producidos a gran escala en países asiáticos y que atraviesan medio mundo antes de llegar al plato crea desconfianza desde que fuera introducido en el mercado español hace unos años. Aun así, debido al reducido precio, comedores y hospitales incluyen este tipo de productos en sus menús.


La eliminación del panga en estos sitios no irá en paralelo a la de las grandes superficies ya que los alimentos que se sirven en los comedores u hospitales no provienen de supermercados. Para rizar más el rizo de esta polémica, la CEAPA ha criticado los argumentos “ecológicos” de Carrefour diciendo que se trata de una acción pensada para "no encontrarse con graves pérdidas por no poder vender dichas existencias". Lejos de sumergirnos en esta batalla entre los intereses privados e intereses comunes, vamos al grano: ¿es seguro comer panga?


Al llegar a España, se abren un 20% de ellos para su verificación de seguridad alimentaria. En dicho control, si se detecta cualquier anomalía, se procedería a abrir todos ellos en busca de cualquier peligro para la salud pública. Incluso se ha llegado a prohibir la exportación de algunas piscifactorías, en los casos en los que han detectado partidas de pescado contaminado con amonio.En el caso de las piscifactorías españolas las exigencias son muchísimo más estrictas. Existe una cadena de pruebas que van desde el momento previo a la compra de los huevos, pasando por controles ambientales, controles de agua en la entrada y salida de la piscifactoría, control de vacunación acabando por el peso hasta el fin de ciclo de vida.


Finalmente, las autoridades sanitarias españolas mantienen de manera rutinaria controles preventivos regidos por la Unión Europea. El panga tiene contaminantes, como muchas otras especies, pero no llegan a niveles que se consideren peligrosos para el consumidor. Nosotros hemos probado el panga en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, la experiencia tampoco ha sido para echar cohetes. Este pescado es insípido y sin textura.


En conclusión, comer panga es seguro si se consume de manera muy moderada. Aunque como veis, la polémica está servida… ¿Qué os ha parecido el post? ¿Habéis probado este pescado? Coméntanoslo en cualquiera de nuestras redes: Facebook, Twitter e Instagram.



 
 
 

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